¡No me digas que estoy lejos,
si
se pierde mi mirada!
¡Ven
al mundo de mis sueños,
donde
se hace esencia el alma!.
¡Búscame…..
donde las hojas,
en
una tarde de otoño,
gimen,
bajo las pisadas,
o
levanta el viento loco!
En
un beso imaginario,
en
una gota de lluvia,
en
un beso centenario,
o
en el que, al nacer, empuja.
En
el misterio que enlaza
dos
almas, en la caricia
que
supone una mirada,
a
la luz de una sonrisa.
En
el sentir de un poema,
en
una cálida lágrima,
y
allá donde a otros, la pena
va
royendo las entrañas…
¡No
me digas que estoy lejos,
si
se pierde mi mirada!


